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Basado en el juego popular de la Oca, al que todos hemos jugado
de pequeños, esta aventura gráfica de Micronet
constituye un divertido juego para niños y niñas
de hasta 10 años, al cual sin embargo no dudaremos en
jugar los mayores con nuestros hijos.
El juego ha sido desarrollado por un equipo de siete personas,
compuesto por tres grafistas, dos programadores, y dos animadores
además del apoyo de un equipo de creación de
audio y canciones, que han estado trabajando intensivamente
en el proyecto durante seis meses.
El juego admite de uno a cuatro jugadores simultáneamente
y, a diferencia de otros juegos, la competición entre
los diferentes jugadores es participativa y no agresiva. Aunque
no se trata de un producto educativo, se ha contado con expertos
en educación infantil para conseguir que las actividades
que se plantean a través del juego estimulen la imaginación,
la amabilidad y la responsabilidad.
El manejo del juego es muy simple, y el desarrollo del mismo
depende más de la fortuna que de la habilidad de los
jugadores; por ello, los niños de mas de tres años
no tendrán dificultades en jugar con sus hermanos mayores.
El escenario en el que se desarrolla el juego corresponde
a un largo camino a través de un valle equivalente
a unas cuarenta pantallas de ordenador hábilmente enlazadas
de manera que el movimiento a lo largo del camino se desarrolla
de manera continua y suavemente.
Los gráficos son del tipo 2D, siguiendo las últimas
tendencias de dibujos animados. El dibujo es de calidad, atractivo
y de brillante colorido. La animación de los personajes
es buena y variada al igual que la sincronización de
los sonidos.
Antes
de su lanzamiento al mercado, ha sido sometido a evaluación
por varios grupos de niños y niñas de edades
comprendidas entre 3 y 10 años que han reaccionado
muy favorablemente.
Realizar el recorrido completo del juego puede demorarse entre
una y 5 horas dependiendo del número, la edad de los
participantes y su fortuna en el desarrollo del juego. Llegar
a la meta no significa una disminución del interés
por el mismo, sino todo lo contrario: todos los grupos de
evaluación siguieron jugando hasta que sus familiares
los reclamaron para cenar.
Un apartado llamado KaraOca presenta al grupo de oquitas bailando
y cantando canciones populares españolas. Esta es una
notable diferencia con todos los productos traducidos, ya
que las canciones fueron recibidas por los participantes del
grupo de evaluación con muchísimo interés.
Las canciones están instrumentadas y arregladas con
excelente gusto, lo cual les da un aire de modernidad. Las
ocas cantan y bailan perfectamente sincronizadas con el ritmo
mientras los niños permanecen atentos a la pantalla
del ordenador.
Independientemente del indudable atractivo del juego, hay
que aplaudir a Micronet y al equipo de realización
de La Familia Oca por haber recuperado un juego tan popular
en nuestro país y haberlo lanzado al estrellato multimedia
con tanta imaginación como ternura.
Requerimientos y disponibilidad.
Este
CD Rom estará disponible en el mercado el próximo
15 de octubre, con un precio de venta al publico de 20,65
Euros (impuestos no incluidos). Podrá
obtenerse en grandes superficies, tiendas de informática
y en tienda.enciclonet.com.
Ordenador Pentium 150 o superior, lector
de CD-Rom, 32 Mb de RAM,
tarjeta gráfica SVGA, tarjeta de sonido y Windows 95/98/2000/XP/NT.
Argumento
La primavera ha llegado al valle encantado. Papá Oca
acude volando a la granja donde están Caty, Coque,
Cuchi y Chipi , sus oquitas nacidas hace unas pocas semanas,
a las que propone ir a bañarse.
Las oquitas deben recorrer el camino al lago acompañadas
de un niño para que no se pierdan.
Las oquitas avanzan (andan, saltan o vuelan) por el camino
al ritmo de los dados. En el valle, la bruja te puede convertir
en un huevo de oca, y el fantasma te puede hacer perder posiciones
pero, si vas retrasada, el Hada Mermelada te ayudará
a alcanzar a tus hermanos.
Puede caerte un chaparrón aunque el hombre del tiempo
haya dicho lo contrario, pero si decides bañarte en
el mar conocerás al pulpo Cuscus y a su amiga la medusa
Felisa. No seas glotón, comer demasiados pasteles te
acarreará una pesada digestión y cuidado al
beber agua, los pozos son profundos y resbaladizos.
Los cohetes son más rápidos que los aviones,
un buen medio de transporte cuando se tiene prisa, pero a
veces están un poco locos y te llevan donde no quieres.
Al profesor Fulgencio no le gusta que abandones la escuela
hasta que la clase haya terminado. Atajar a través
del bosque parece una buena solución para llegar el
primero pero, si no conoces el camino, tal vez tengan que
venir a ayudarte. Felipe el espantapájaros se enfada
mucho cuando pisas su huerta: al fin y al cabo, las ocas también
son aves.
Podrás quedarte encerrado en la cárcel, y no
saldrás de ahí hasta que el ratoncito Pérez
encuentre las llaves, matarile rile rile. El marciano Cipriano
vigila la galaxia y, aunque parece que tiene muy mal genio,
no se portará tan mal contigo como piensas.
Al final del camino, te espera un buen chapuzón en
el lago donde aguardan tus padres, hermanos y un montón
de amigos que has hecho durante el recorrido para que con
ellos cantes y bailes la canción de la oca.
Por la noche, en la discoteca KARAOCA, las oquitas han preparado
un fantástico espectáculo de baile para que
te diviertas a lo grande. En el repertorio están "Que
llueva que llueva", "Don Melitón", "El
patio de mi casa", "Estaba el señor don Gato",
y el superventas de la temporada, "La canción
de la oca" entre otras canciones.
La realización de Micronet, por el contrario, conserva
el argumento básico del juego pero, sin embargo, da
rienda suelta en el resto del desarrollo del juego.
El tablero ha sido sustituido por un largo camino por un idílico
valle en el que se suceden ríos y bosques, castillos,
escuelas, casas, laberinto e incluso un paseo por la playa.
Las tradicionales fichas redondas se han convertido en cuatro
simpáticas ocas, propias de los dibujos de Walt Disney,
que hablan, bailan, andan vuelan o saltan para ir de un lugar
a otro.
Algunas casillas del juego tradicional se han conservado,
como el pozo, y otras se han sustituido para conseguir una
mayor comunicación con el jugador; por ejemplo, la
tradicional fonda se ha sustituido por una pastelería.
Otras son nuevas, como la escuela donde las ocas deben permanecer
hasta finalizar la clase. La casilla de la tétrica
muerte que te obligaba a comenzar el juego ha sido sustituida
por un marciano que te abduce con su platillo volante y de
nuevo te deja en el establo de salida. También es nuevo
un baño en el mar en el que conversa con pulpos y peces.
El éxito entre el público infantil del tradicional
juego de la oca se basa en su falta de complicaciones, su
desarrollo inmediato y su velocidad del juego. La versión
multimedia planteada actualmente por Micronet conserva prácticamente
todas de estas virtudes, pero plagadas de efectos especiales
que le dan una gran riqueza y colorido. Tal vez los jóvenes
especialistas en los juegos de acción consideren este
juego simple e infantil, pero ponga delante de la pantalla
del ordenador a un grupo de niños de 3 a 10 años
y observará sorprendido su favorable reacción.
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